El tema fusiona metal progresivo moderno y techno a través de ritmos frenéticos, una ejecución técnica y una buena dosis de contrastes. Con algunos de los riffs de guitarra más rápidos y complejos que ETJM ha creado hasta la fecha, Cat Dance es puro movimiento, energía y ganas de dejarse llevar.
La inspiración para la canción llegó de una forma bastante inesperada: sus gatos. Mientras ETJM trabajaba en la composición, los felinos empezaron a correr y jugar siguiendo el pulso de la música. Aquel pequeño momento de caos gatuno terminó convirtiéndose en la inspiración perfecta para una canción que habla de espontaneidad, libertad y de disfrutar del momento.
El videoclip que acompaña al single traslada ese espíritu juguetón a la pantalla, reforzando la energía frenética y el punto de caos que caracteriza al tema. El vídeo ha sido dirigido por Manuel Rubiales y editado por Joel Marco.
Dale al play. Los gatos ya están bailando.

