Crónica Kinnia 15/03/2026
Foto y Texto: Lucía-Paloma Blázquez de Andrés

El pasado 15 de marzo tuvimos el placer de asistir a un concierto épico y disfrutar de la banda Kinnia. Fue un día muy especial para la formación madrileña, ya que el evento se celebraba con motivo del día de San Patricio. Además, supuso el primer concierto de Rubén Kelsen como vocalista del grupo y coincidía con un momento clave, pues se encuentran en pleno desarrollo de su tercer álbum.
Este concierto, celebrado en la sala Nazca, fue un auténtico espectáculo de principio a fin. Resultó increíble la energía de cada uno de los miembros de la banda, que lo dieron todo sobre el escenario e interactuaron constantemente con el público, cuidando hasta el más mínimo detalle durante la actuación.
Antes de que comenzara el concierto, Kinnia ya nos ofrecía la primera sorpresa de la noche: una impresionante exhibición de combate medieval a cargo del club deportivo Ursus Custodes. Fue sorprendente presenciar algo así antes de un concierto, transportándonos directamente a la época medieval.
Tras finalizar el combate, llegó el momento de disfrutar de Kinnia, que comenzó el concierto con el single Grace O’Malley, seguido de Raggle Taggle Gypsies y The road.
Durante la interpretación de The tower, llegó otra de las sorpresas, con la aparición en escena de la bailarina especializada en danza oriental y medieval, Lucía Martín.
Más adelante, llegó el turno de Las hogueras de San Juan, tema en el que la artista invitada Juwdix acompañó a Rubén Kelsen.
Otra de las sorpresas de la noche tuvo lugar con Músico de la calle, donde participó el flautista Josema Pizarro, quien también intervino en Drink for the Fallen.
A mitad del concierto, con un público completamente entregado, llegó el momento de interpretar uno de los temas que formarán parte de su tercer álbum, Mar Negro, seguido de La danza del cuervo negro.
La violinista Jezabel Martínez anunció la siguiente sorpresa: un nuevo tema que se escucharía por primera vez antes de su lanzamiento en redes, titulado Ostara, que representa la llegada de la primavera. En esta canción también participó como artista invitada Carol Viedma.
Otro de los momentos más destacados llegó con el single In taberna, en el que colaboró José Pardial.
Fueron casi dos horas de concierto y diversión ininterrumpida, con un público que no quería que el espectáculo terminara. El cierre llegó con el tema Drunken Sailors.
Tal y como Kinnia había adelantado, este iba a ser su concierto más gamberro, divertido y épico, lleno de sorpresas y con ganas de celebrar la festividad irlandesa de San Patricio. Y así fue: lo dieron todo de principio a fin, a pesar de haber actuado el día anterior en Granada.
Gracias a Kinnia por su energía, entrega y esfuerzo para ofrecer un directo inolvidable. Esperamos que en esta nueva etapa, con su tercer trabajo, lleguen a lugares inesperados y sigan sorprendiendo como lo hicieron en Madrid.





