Wakame estrena el videoclip de «Aabrazos al Fallo»

Wakame, una de las bandas a tener más en cuenta del panorama indie nacional, presenta hoy el videoclip de «Abrazos al fallo», su nuevo single y segundo adelanto de La Provincia, el esperado álbum con el que la banda murciana continúa dando forma a una de las propuestas más personales y estimulantes surgidas desde el Sureste.

Si con «La recta de Atalayas» Wakame reivindicaba el orgullo de la periferia, la identidad y la luz de Murcia, «Abrazos al fallo» cambia el paisaje por algo mucho más íntimo: las relaciones humanas, la vulnerabilidad y la necesidad de estar cerca cuando las cosas no salen como esperábamos.

La canción parte de una idea tan sencilla como poderosa. Tomando prestada la expresión del esfuerzo físico llevado al límite, Wakame convierte el «fallo» en un punto de encuentro y los abrazos en una forma de resistencia. Porque hay momentos en los que no se trata de arreglar nada, sino simplemente de quedarse, sostener y acompañar.

En lo musical, la banda vuelve a trabajar junto a Jesús Cobarro en los Estudios MIA de Murcia, construyendo una producción cruda y precisa que evoluciona desde la melancolía hacia un territorio más luminoso y expansivo. Una canción que puede recordar a la intensidad emocional de Biffy Clyro, pero en la que también aparecen ecos de la psicodelia de Rufus T. Firefly y del lado más experimental y atmosférico de Vetusta Morla.

El resultado es una canción concebida para crecer, tanto en la escucha individual como sobre un escenario, donde la intensidad de Wakame encuentra una de sus principales señas de identidad.

«Abrazos al fallo» ya está disponible en todas las plataformas digitales y hoy suma una nueva dimensión con el estreno de su videoclip, una pieza que amplía el universo visual de La Provincia y acompaña a la canción en ese viaje desde la fragilidad hacia la esperanza.

Con cada adelanto, Wakame confirma que La Provincia es mucho más que un lugar geográfico. Es una manera de mirar el mundo, de reivindicar el lugar del que se viene y, sobre todo, de encontrar belleza en aquello que no siempre sale bien.

Porque a veces fallar también es una forma de avanzar. Y, cuando todo se complica, quizá lo único que necesitamos es un abrazo.